domingo, 10 de junio de 2012

El mito del vampiro hecho realidad.

La acción de clavar una estaca a un vampiro no es una leyenda que aparece en la novela «Drácula» –que recopiló el autor irlandés Bram Stoker en 1897 sobre los cuentos populares de la Europa del Este– o un mito como se ha plasmado en tantas películas de terror, donde los muertos vivientes perseguían a los vivos, sino que el apuñalamiento en el tórax no es ficción, es una realidad.



Arqueólogos de Bulgaria han desenterrado dos esqueletos de la Edad Media –de hace 800 años– perforados con barras de hierro en sus pechos. Los han hallado en una excavación al lado de un monasterio en la ciudad Sozopol, junto al Mar Negro.

«Estos dos esqueletos apuñalados con barras de hierro ilustran una práctica que era común en algunos pueblos de Bulgaria, hasta la primera década del siglo 20.», explicó el director e historiador del Museo Nacional de Bulgaria, Bozhidar Dimitrov en un medio búlgaro.

En los últimos años, se han encontrado a más de 100 cadáveres apuñalados en Bulgaria. Esta práctica se hacía para evitar que las personas que habían tenido mala reputación a lo largo de su vida se convirtieran en vampiros. Por ello, antes de ser enterradas se les clavaba una vara de hierro o de madera antes de ser enterrados para que no se levantasen de sus tumbas a medianoche, comentó el historiador.

«No sé por qué esta práctica se hizo tan común y popular. Tal vez por el misterio de la palabra "vampiro"», agregó Dimitrov. Según el director del Museo Nacional de Bulgaria, la mayoría de estos vampiros eran aristócratas y clérigos. Y «lo curioso es que no hay mujeres entre estos hallazgos. No tenían miedo a las brujas».

Sin embargo, hace dos años, el antropólogo forense italiano Matteo Borrini descubrió en una fosa común de 1576 en Lazzaretto Nuovo (a tres kilómetros de Venecia) el cadáver de una mujer, considerada como «mujer vampiro». La hallaron con un ladrillo en la boca para evitar que siguiera «mordiendo y chupando sangre». Esta práctica también se realizaba porque se apoyaba en la creencia medieval de que los vampiros estaban detrás de la propagación de la peste. El esqueleto fue desenterrado en una fosa común de la plaga veneciana de 1576 –durante la que murió el pintor Tiziano– y que fue empleado como un sanatorio para enfermos de la plaga.

La sucesión de plagas que asolaron Europa entre los años 1300 y 1700 fomentó la creencia en los vampiros, debido a que la descomposición de los cadáveres no se comprendía bien, explicó Borrini.

Los sepultureros veían a los muertos en todos sus estados de descomposición. Esto incluía hinchazón abdominal combinada con «fluidos de purga» secretado por la nariz y la boca, que “podían fácilmente ser confundidos con sangre succionada por un vampiro.”, comentó Borrini.

Además, a los muertos se les cubría sus caras con mortajas, que a menudo se descomponían debido a las bacterias en la zona de la boca. Incluso, por ello, pasaron a conocerse como «comedores de mortajas».

5 comentarios:

Vanitas Glemsel dijo...

Son curiosas las cientos de maneras de "librarse" de los "entes vampíricos". Desde clavar estacas en las tumbas y verter agua hirviendo hasta colocar semillas en los ataudes para que el vampiro las contara y se le pasase la noche a fin de que cuando terminase de contar el sol ya hubiese salido.


Decapitarlos y colocar la cabeza entre sus piernas, rociar de agua bendita, clavar la ropa a las paredes del ataúd, clavar puntas de hierro o acero en el corazón, la boca, entre los dedos, en los ojos y oídos, etc...


La que siempre me ha sorprendido muchísimo es la de descuartizar el cadáver, quemar los trozos, mezclar las cenizas con agua y dársela a beber a sus familiares.


También me parece curioso que en muchos lugares todavía hoy se sigan llevando a cabo ciertos rituales, de hecho no hace muchos años (2004 o 2005) hubo una denuncia en Rumanía, una hija denunciaba que a su padre le habían realizado uno de estos rituales y la investigación descubrió que no era un caso único y aislado sino que en los últimos años habían realizado hasta 20 de estos ritos de "exorcismo vampírico".


En fin, un tema apasionante.

Saudiños.

Anny D Lee dijo...

Es un tema interesante y un tanto macabro (mientras lo leia se ha cerrado una puerta por culpa del viento y el susto que me he pegado ha sido de los gordos XD)
Pero si, era una practica habitual clavares una estaca o decapitarlos incluso, ademas en los países del norte, era normal que un cadáver se conservara bien debido al frio.

Besos!!

Madame Macabre dijo...

Vanitas Glemsel - En efecto es un tema interesante, todavía hay mucha gente que cree que a los cadáveres les crece el pelo y las uñas, y en ciertos países ya se considera señal de vampirismo.

Anny - El frío desde luego ayuda mucho. Recuerdo la momia de un marinero noruego del XIX que tiraron al mar en un ataúd. Parecía haber muerto apenas hace unos días.

Muchas gracias por comentar. Besitos.

Virtizia Rose dijo...

Me encanta esta entrada y como me dedico a investigar todos estos aspectos raros de la Edad Media, tengo que decirte que me has dado una idea para una investigación futura, espero que no te importe...

También quería comentar, aunque no es algo que pueda asegurarlo, es que al leerlo me he acordado de la novela de La Historiadora, que ya reseñaste, y creo que ahí también se recogía el tema de los hallazgos de vampiros ¿no? Es que no sé si lo confundo con otro libro ^_^

Besos wapa!!

Madame Macabre dijo...

Virtizia Rose - Por supuesto que no me importa, al fin y al cabo el artículo no es mío, lo cogí de un periódico.

Sí, recuerdo La Historia, que hablaba sobre Drácula, los vampiros y el folclore que había alrededor de ellos en los países eslavos. Esa parte era muy interesante.

Besitos n_n.