sábado, 27 de agosto de 2016

Estilo Tie-Dye y moda gótica: consejos e ideas para incorporarlo a nuestro armario.

El tie-dye o sencillamente "desteñido" es un tipo de estampado basado en la decoloración de la prenda. Siempre me ha parecido un estampado interesante, un tanto particular, pero a la vez algo complicado de combinar con el look gótico. Las reminiscencias hippies junto con el degradado de colores no siempre pueden resultar fáciles de encajar en un look gótico, sobre todo si lo que se busca es un look más bien formal o elegante.

Así que quería dedicar esta entrada a recopilar algunos consejos e ideas sobre formas de incorporar este diseño a nuestro armario.

1 - Combinación de colores y diseño de desteñido: en lo que respecta a la combinación de colores, creo que lo más fácil es que la base del degradado sea negra, y luego combinada con algún color que nos guste, como rojo, morado, azul, gris, etc... Yo prefiero los desteñidos en colores oscuros, como morado o burdeos, porque creo que logran mantener más fácilmente el elemento "oscuro" sin parecer demasiado informales y es más sencillo a la hora de incorporar los complementos.



En cuanto al diseño del desteñido, creo que resulta más atractivo y da un aspecto más formal cuando es gradual, o bien que se encuentre muy bien repartido a lo largo de la prenda. Creo que los degradados que hacen dibujos de círculos van mucho más con una estética hippie y resultan más difíciles de integrar bien en un look gótico.




2 - Tipo de prendas: si optáis por una falda o una camisa, yo trataría que la otra prenda con la que se combina fuera lo más formal posible y enfatizara el elemento gótico de todo el look de manera que ambas prendas se equilibrasen mutuamente.










Si se trata de una prenda completa, como un vestido, pondría el énfasis en los complementos como combinarlo con unos guantes de encaje, joyería gótica o un cinturón corsé.







3 - Estilo hippie-goth y gótico medieval: si os atrae un look que juegue con ambos estilos y dé prioridad al elemento bohemio, lo ideal son los vestidos largos, que pueden tener diferentes tipos de degradados, así como las faldas que juegan con la diferentes capas de tul pues son fáciles de combinar con tops informales, tops corseteros o directamente con corsés. Otra forma de acentuar el elemento gótico es optar por prendas de corte medieval pues permiten crear looks más originales y personales.





lunes, 22 de agosto de 2016

Moda gótica: relojes de pulsera.

Hace unos días me pidieron una entrada sobre relojes de pulsera. La verdad es que es un objeto de uso tan diario que no se me había ocurrido una entrada sobre él, y eso que yo soy de los que usa uno. Quizás con esto de que llevamos el móvil siempre encima el reloj de pulsera pueda haber caído un poco en desuso, pero yo me siento rara si no llevo.

Elegir un reloj de estilo gótico, que se acomode con nuestro look habitual quizás sea una tarea un poco más difícil.

Si buscáis "reloj de pulsera gótico" en plataformas como Etsy es relativamente fácil encontrar modelos, así como en marcas estilo Alchemy. Algunos son realmente bonitos. El problema es que no son siempre demasiado prácticos y parecen modelos un tanto delicados. Es decir, que quizás no son lo más apropiado para el uso diario o si, como a mi, se os está cayendo todo el rato (o tenéis un agaporni con afición por mordisquear relojes de pulsera). Pero en cualquier caso son una opción.

Además de fotos, dejo un par de tiendas de referencia por si queréis mirar.





















La segunda opción es escoger un reloj convencional pero que tenga un aire envejecido. Por ejemplo, un reloj al que se le vea el mecanismo o cuyos números sean de aspecto antiguo.








La tercera opción, si no os gustan los relojes de pulsera, es usar relojes para colgar del cuello, sobre todo si os gusta el estilo victoriano.






La sanguijuela de mi niña - Christopher Moore.

Título: La sanguijuela de mi niña.
Autor: Christopher Moore.
Año: 1995.
Género: comedia, vampiros.
Editorial: La Factoría de Ideas.
Valoración: 6,5/10.


Jody es una mujer de poco más de veinte años que vive en San Francisco. Detesta su trabajo, odia al hombre con el vive y está completamente amargada. Es entonces cuando una noche al volver a casa es atacada por un desconocido y convertida en un vampiro.

A partir de aquí se inicia una "vida" para Jody como no muerta, viéndose en la necesidad de encontrar a alguien que pueda ocuparse de sus asuntos durante el día y mantenerla a salvo de la luz del sol y otros peligros. Jody conoce entonces a Tommy, un aspirante a escritor un tanto díscolo e inocente, lleno de ideas tan románticas como equivocadas sobre los vampiros, en buena medida fruto de sus lecturas de Anne Rice.

Los problemas comienzan cuando otro vampiro en la ciudad trata de matar a Jody, mientras la policía investiga la aparición de varios cadáveres desangrados.

El encanto de las novelas de Christopher Moore no es lo que cuenta en sí, sino el cómo lo cuenta, que es lo verdaderamente divertido de sus libros. La comedia se entremezcla con la parodia, que apreciarás sobre todo si has leído algo de literatura vampírica y en particular a Anne Rice. Su estilo a veces puede recordar a Terry Pratchett, aunque los pasajes series no tengan tanta calidad como los cómicos. Las historias son sencillas, compensados por ingeniosos diálogos.

El otro punto a favor son sus carismáticos personajes, con personalidades bien definidas, y que se ven envueltos en situaciones tan extraordinarias como absurdas. Y lo divertido es ver cómo pretenden salir de ellas y cómo acaban las cosas al final.

La sanguijuela de mi niña no es el mejor libro sobre vampiros que haya leído, ni mucho menos el mejor libro que haya leído jamás. Pero en su simplicidad radica la clave de su éxito: es ameno, está bien escrito, entretiene y te divierte, que es de lo que se trata al final. Se trata un libro genial si lo que quieres es leer algo ligero y pasar un buen rato. No tiene más pretensiones, pero cumple las expectativas.