lunes, 26 de julio de 2010

Reseña TV: Vanity Fair - BBC 1998.

Título: Vanity Fair.
Basado en: la obra homóninma de William Thackeray.
Género: Drama, Comedia, Romance, Histórica.
Año: 1998.
Número de capítulos: 6.
Intérpretes: Natasha Little, Frances Grey, David Ross, Nathaniel Parker y un largo etc.
Valoración: 8/10.

En esta nueva versión de la Feria de las Vanidades, producida por la BBC, nos cuentan una vez más la historia de Becky Sharp, la muchacha pobre que usa su astucia e inteligencia para alcanzar una alta posición en la sociedad inglesa del siglo XIX. Y aunque es así como quiere mostrarse, la señorita Sharp no es para nada una candorosa joven, sino una mujer con un ingenio cruel y perverso que manipula, con gran estilo, a hombres y mujeres para que le sirvan a sus propósitos.
Esta serie se aleja de otras series históricas que se ambientan en la misma época. No pretende mostrar un retrato romántico y almibarado, sino todo lo contrario. Muestra como una joven, que tiene un don para encontrar las debilidades de la gente, se aprovecha de ellas en su propio beneficio. A través de la historia se satiriza la superficialidad y otros defectos de una sociedad tan obsesionada con las apariencias que es ciega ante las astutas artimañas de una mujer hermosa. Poco a poco Becky va tejiendo su tela de araña con el objetivo de situarse en la cumbre. Nadie es enteramente gentil y amable, todos los personajes tienen un pequeño lado oscuro. E incluso las virtudes más sencillas, como la bondad, se vuelven contra uno mismo y son llevadas al extremo, convirtiéndose en mera estupidez.

"Vanity Fair" es una serie fantástica que atrae por lo ingenioso de su argumento, y por como se van desenvolviendo en él los diferentes personajes. Todos son manipuladores y manipulados en algún momento, y el interés reside en ver quién será capaz de cambiar su posición antes que su enemigo, y en cómo las cosas pueden volverse contra uno mismo cuando la codicia nos empuja. No se trata de alabar las virtudes de la gente, sino de dejar al descubierto sus defectos. Y quizás precisamente por eso esta serie no deja indiferente y te acaba atrapando, pues a veces el mal es más atractivo que el bien.

No obstante, tengo que decir que el principio se me hizo algo pesado. Digamos que a la serie le cuesta arrancar un poco y coger un buen ritmo, pero transcurrida la fase inicial se torna tremendamente interesante. En otros aspectos de la serie, como son los escenarios o el vestuario, se hace gala de una perfecta recreación como es costumbre en la BBC. Sobre la música, tiene ese aire de banda sonora circense que se ajusta muy bien a ese ambiente enrarecido, falso e incluso tosco que rodea a los personajes. Y por supuesto las interpretaciones son sobresalientes, donde destaca una mordaz, sensual y encantadora Natasha Little en el papel protagonista. Así que, aunque el principio sea algo irregular, se acaba convirtiendo en una fantástica serie.